La sarcopenia es la pérdida progresiva de masa muscular y fuerza que ocurre con el envejecimiento. No es solo “debilidad por la edad”, sino una condición que puede afectar seriamente la calidad de vida de las personas mayores. Menos músculo significa menos movilidad, más riesgo de caídas y fracturas, y mayor dependencia para realizar actividades cotidianas.

¿Por qué ocurre la sarcopenia?
La causa no es única. Se trata de una combinación de factores:
- Menor actividad física
- Cambios en la composición corporal
- Desequilibrios hormonales
- Desnutrición o bajo consumo de proteínas
Todo esto reduce la capacidad del cuerpo para formar y mantener músculo. Por eso, es clave prestar atención a la salud muscular desde edades tempranas y especialmente en la consulta geriátrica.
¿Cómo se detecta?
Una herramienta muy útil es la dinamometría, que mide la fuerza de agarre con un aparato llamado dinamómetro. Este valor se relaciona directamente con la fuerza muscular general y con indicadores como la funcionalidad, la discapacidad y la mortalidad.
Los puntos de corte más utilizados son:
- Mujeres: menos de 20 kg
- Hombres: menos de 30 kg
También se usa el cuestionario SARC-F, que evalúa síntomas como dificultad para levantarse, caminar o subir escaleras. Pero la dinamometría aporta datos objetivos y permite monitorear la respuesta al tratamiento.
¿Se puede prevenir o tratar?
Sí, y eso es lo más importante. La sarcopenia no es inevitable. Con un enfoque integral, se puede prevenir y mejorar:
Ejercicio físico: El entrenamiento de fuerza (como pesas o resistencia) es la herramienta más efectiva. Ayuda a mantener e incluso aumentar la masa muscular. Además, mantenerse activo socialmente también protege contra el deterioro físico.
Nutrición adecuada: Las proteínas son esenciales para formar músculo. Muchos adultos mayores no alcanzan los requerimientos diarios, lo que agrava el problema. También es clave:
- Controlar enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, tiroides…)
- Mantener una dieta equilibrada en macro y micronutrientes
- Dormir bien, hidratarse, evitar el tabaco y el alcohol
En resumen
La sarcopenia es común, pero no debe normalizarse. Detectarla a tiempo y actuar con ejercicio, nutrición y seguimiento médico puede marcar una gran diferencia. Cuidar la salud muscular es cuidar la autonomía, la seguridad y el bienestar en la vejez.

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